Economía

Bolivia mantiene garrafa de GLP a Bs 22,50 y ajusta subsidio vinculado al diésel antes del fin de año bajo el nuevo decreto 5746.

Bolivia mantiene el precio de la garrafa de GLP en Bs 22,50 vinculándolo al diésel de Bs 17,95, mientras un decreto financia el subsidio hasta fin de año, cumpliendo exigencias del FMI y evitando aumentos al consumidor.

Bolivia mantiene garrafa de GLP a Bs 22,50 y ajusta subsidio vinculado al diésel antes del fin de año bajo el nuevo decreto 5746.

Con la garrafa de GLP anclada a Bs 22,50, el gobierno boliviano aprueba un nuevo decreto que redefine cómo se financiará el subsidio antes de que expire el 31 de diciembre.

El Decreto Supremo 5746 modifica el DS 5534 del 31 de enero, que había fijado el precio de la garrafa. La medida introduce un cálculo actualizado del costo para el consumidor final, ajustando los márgenes de comercialización y vinculando la actualización al precio del diésel.

El diésel, que el 18 de septiembre se liberó del subsidio mediante el DS 5716, cotiza ahora en el mercado a Bs 17,95 por litro. El vínculo entre ambos combustibles busca evitar que los aumentos del diésel se trasladen al GLP, garantizando que la garrafa siga costando lo mismo para el usuario.

El decreto también establece un mecanismo de compensación de diferencias de costos, de modo que los gastos adicionales no repercutan en la factura del consumidor. La normativa completa está disponible para descarga al final de la noticia.

Esta política de subsidios está alineada con el acuerdo que el Gobierno ha suscrito con el Fondo Monetario Internacional, cuyo objetivo es abrir la puerta a un crédito de 1.900 millones de dólares. El FMI exige la reducción de subsidios como condición para la ayuda financiera, y el fin de la subvención al GLP está previsto para el último día del año.

Mientras tanto, la medida mantiene la estabilidad de precios en un contexto de alta inflación y presión fiscal. El desafío que queda por delante será equilibrar la necesidad de alivio a los hogares con la exigencia de disciplina macroeconómica que impone el organismo internacional.

"El mantenimiento del precio de la garrafa es una medida transitoria; el verdadero reto será desmontar el esquema de subsidios sin desestabilizar el consumo", señaló un analista del sector energético.