Política

Roger Mariaca: ministro Aramayo niega solicitud de extradición y reaviva debate sobre narcotráfico y corrupción en Bolivia

El ministro Aramayo confirma que no hay solicitud de extradición contra Roger Mariaca, exfiscal detenido por presunto narcotráfico y lavado de dinero, mientras la Fiscalía boliviana sigue investigando y la presión internacional en escenario crece.

Roger Mariaca: ministro Aramayo niega solicitud de extradición y reaviva debate sobre narcotráfico y corrupción en Bolivia

El silencio judicial que envuelve a Roger Mariaca se rompe con la declaración del ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, quien asegura que, hasta la fecha, "no existe ninguna solicitud de extradición" contra el exfiscal general detenido en el penal de Cantumarca.

El caso, que ha alimentado la prensa internacional desde que Washington le retiró la visa y lo vinculó con "actos de corrupción significativa" en la protección del narcotráfico, vuelve a la palestra boliviana con una pregunta que aún no tiene respuesta: ¿qué pasará con el proceso que la Fiscalía abrió por narcotráfico y legitimación de ganancias ilícitas?

Desde la Asamblea Legislativa Plurinacional, la suspensión definitiva de Mariaca y la designación de José Armando Urioste como interino marcaron el inicio de una cadena de investigaciones que, según los fiscales, incluyen al menos dos procesos penales. La falta de una solicitud formal de extradición, sin embargo, sugiere que los entes internacionales aún no han concretado una vía para trasladar al exfiscal a los tribunales de EE. UU.

"Hasta el momento no hemos recibido ninguna petición oficial de extradición", afirmó Aramayo durante la rueda de prensa del martes, mientras los periodistas registraban cada matiz de la declaración.

El contexto político no pasa desapercibido. La detención preventiva de Mariaca, en la remota localidad potosina, se produce en medio de una creciente presión de la comunidad internacional y de sectores locales que exigen claridad sobre los vínculos entre el poder judicial y el narcotráfico. Los datos de la Oficina de las Naciones Unidas indican que Bolivia sigue siendo una ruta estratégica para el tránsito de cocaína hacia el Pacífico y, en menor medida, hacia el Atlántico.

Mientras tanto, la Fiscalía avanza en la recopilación de pruebas, y el Ministerio Público ha señalado que la investigación podría ampliarse a "otros funcionarios y empresarios vinculados a la red de lavado de dinero". La ausencia de una solicitud de extradición, sin embargo, deja en el aire la posibilidad de que el proceso continúe íntegramente en territorio boliviano.

La sombra de la corrupción y el narcotráfico se extiende más allá de los muros del penal de Cantumarca; el verdadero juicio, quizás, será el que se dispute en la arena política y mediática, donde cada declaración como la de Aramayo se convierte en una pieza más del rompecabezas.

En un escenario donde la justicia parece oscilar entre la presión internacional y la soberanía nacional, el futuro de Roger Mariaca seguirá siendo un termómetro de la capacidad del Estado boliviano para enfrentar sus demonios internos sin ceder ante la mirada externa.