Una madrugada de violencia sacudió el corazón comercial de Santa Cruz, cuando la joyería Imperio, ubicada en el centro de Patio Design, fue asaltada a sangre fría. El robo, perpetrado con armas de fuego, no solo dejó pérdidas materiales, sino que expuso la vulnerabilidad de un espacio que, hasta ahora, se consideraba refugio familiar.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció este martes que las fuerzas de inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) trabajan sin descanso para desentrañar la trama. Según la información oficial, los equipos han trazado rutas, recopilado datos y ya disponen de elementos indiciarios que permiten avanzar en la investigación.
En una entrevista concedida a Unitel, Oviedo subrayó que, por política institucional, no se revelarán detalles parciales que puedan comprometer el proceso. Sin embargo, adelantó que en las próximas horas se desplegarán nuevas operaciones de búsqueda y recolección de pruebas, con la firme expectativa de obtener resultados concretos.
«Hay indicios, hay pistas de trabajo y vamos a tener resultados próximamente», afirmó el ministro tras recibir el informe del comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez, y del comandante departamental de Santa Cruz, Edson Omar Fernández.
El funcionario enfatizó que el hecho debe servir de llamado de atención para toda la sociedad cruceña. «Ya no hay lugar seguro para estar con tu familia, es muy delicado lo que está sucediendo en Santa Cruz», declaró, señalando que la criminalidad ha invadido espacios antes considerados íntimos.
Oviedo agradeció la colaboración del director de Seguridad de la Gobernación de Santa Cruz y convocó a los sectores empresariales, cívicos y políticos a participar activamente en la recuperación de la seguridad ciudadana. Asimismo, expresó su total acuerdo con la preocupación del gobernador regional, Juan Pablo Velasco, y confirmó que permanecerá varios días en la ciudad para liderar el operativo y diseñar planes de mediano y largo plazo.
El ministro reveló la existencia de una estructura del crimen transnacional vinculada al Primer Comando de la Capital (PCC), cuyos miembros residen en la zona y comparten lugares cotidianos como gimnasios y restaurantes. Esta presencia, según Oviedo, se ha gestado durante años bajo la sombra de la impunidad.
Como pieza central de la estrategia, el gobierno está reforzando la cooperación internacional con la Policía Federal de Brasil y con agencias estadounidenses, buscando reactivar una red de inteligencia regional que ya ha producido resultados tangibles, como la captura y expulsión de dos capos del PCC en operativos recientes.
El mensaje final es claro: la seguridad de Santa Cruz ya no es un asunto marginal, sino una prioridad nacional que exige acción coordinada, vigilancia constante y la participación de todos los actores sociales.