Una orden de aprehensión quedó en el limbo tras la intervención de una defensa que apela al derecho a la salud. La abogada Mónica Terrazas logró que el Tribunal de Sentencia Penal, Anticorrupción y Contra la Violencia hacia la Mujer 2 anulase la declaratoria de rebeldía contra la investigada Tatiana Marset, quien sigue internada bajo custodia policial.
El caso se reactivó cuando la defensa interpuso una acción de libertad constitucional, argumentando que la ausencia de Marset a la audiencia de apelación no fue una desobediencia voluntaria, sino el resultado de una condición médica grave que la imposibilitó trasladarse. Certificados médicos presentados en el expediente confirmaron que la investigada se encontraba ingresada en un centro hospitalario, bajo vigilancia policial, y que su movilidad estaba seriamente comprometida.
"La orden de aprehensión queda nula porque se ha subsanado con la documentación de los certificados médicos y el médico que le asistió a Tatiana ha dicho la gravedad que ella tiene para movilizarse a una audiencia", declaró Terrazas tras la resolución.
La sentencia anterior había declarado a Marset en rebeldía y emitido un mandamiento de aprehensión por su falta de comparecencia. La Fiscalía, por su parte, pretendía revocar la detención domiciliaria y trasladar a la investigada a la cárcel de Palmasola, donde continúa la investigación por presunto tráfico de armas.
Con la orden anulada, la defensa ahora aguarda la recuperación de su defendida para presentarse a una nueva audiencia, en la que se decidirá si se mantiene la medida de detención domiciliaria o se autoriza su traslado a la unidad penitenciaria. La fecha y hora de esa audiencia siguen sin confirmarse.
El episodio ilustra la tensión entre el imperativo judicial de comparecencia y los derechos fundamentales de salud, recordando que la justicia no puede avanzar sin considerar la condición física de quienes están bajo su alcance.