La Paz

Corte de la Línea Roja del Teleférico por grieta: causas y medidas de seguridad

Una grieta bajo el cable obliga a cerrar el tramo Cementerio 16 de Julio del Teleférico de El Alto; el gobierno refuerza el muro, priorizando la seguridad de los usuarios mientras la maquinaria repara la infraestructura.

Corte de la Línea Roja del Teleférico por grieta: causas y medidas de seguridad

Una grieta bajo el cable: la Línea Roja de Mi Teleférico se detiene mientras el gobierno refuerza la seguridad

En la madrugada del 13 de octubre, el rugido característico de los caballos de acero que atraviesan el cielo de El Alto se apagó en el tramo Cementerio‑16 de Julio. La suspensión, anunciada como “temporal” pero inevitable, revela una falla estructural que amenaza la estabilidad de la infraestructura más visible de la capital boliviana.

Según el comunicado oficial difundido el lunes, una inspección rutinaria descubrió “un problema de estabilidad del paramento lateral (muro) en el ingreso de la Estación 16 de Julio de la Línea Roja”, justo al lado del mirador y la calle Pelechuco. La magnitud del daño exige la intervención de maquinaria pesada para reforzar el muro exterior, lo que obliga a cerrar la vía entre las estaciones Cementerio y 16 de Julio.

El gerente del transporte estatal, Christian Eduardo Rojas, enfatizó que la medida busca “preservar la seguridad de los usuarios”.

“Esta suspensión de la operación comercial es una determinación muy difícil, pero la más importante”,

declaró, añadiendo que la empresa ya había iniciado la delimitación del perímetro el 10 de octubre y había desviado la circulación peatonal hacia la Línea Azul.

La coordinación con el Gobierno Autónomo Municipal de El Alto ha permitido el cierre de la calle Pelechuco, zona contigua a la estación afectada. La acción se inscribe dentro de los lineamientos del presidente Rodrigo Paz y del ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, quienes han puesto el foco en garantizar el “funcionamiento óptimo” de la empresa estatal.

Mientras la maquinaria trabaja en la reparación, la empresa asegura que la falla no compromete la operatividad global del sistema, pero opta por “velar por la seguridad total de los usuarios”. La expectativa es que, una vez concluido el proceso correctivo, la Línea Roja retome su servicio “normal y cotidiano”.

El cierre de una franja del teleférico no solo interrumpe el flujo de pasajeros; también pone en relieve la tensión entre la expansión de la infraestructura pública y la necesidad de una gestión rigurosa que priorice la seguridad sobre la rentabilidad.

El mensaje queda claro: cuando la estabilidad está en juego, la prudencia supera cualquier agenda de crecimiento.